La Justicia investigará la muerte de un sargento de 36 años que pertenecía a las líneas de la Policía de Salta, identificado como Roberto Ariel Arias, luego de que fuera declarado muerto producto de un disparo.
Aparentemente, la bala habría salido del cañón de su arma reglamentaria, por lo que las autoridades buscarán determinar si se trató de un accidente o de un homicidio.
El hecho se reportó el viernes por la noche, cuando un llamado anónimo al 911 alertó por la presencia del suboficial herido de un tiro en la zona de Río Ancho, ubicado al sur de la ciudad capital. A partir de esto, la víctima fue trasladada en código rojo hacia el Hospital San Bernando, lugar en donde sería declarado muerto poco después de haber sido ingresado.
El caso será investigado por el fiscal penal Gabriel González, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas (UGAP), quien asumió la causa tras el deceso. Inicialmente, intervino la Fiscalía Penal 3, pero en cumplimiento de la Resolución 1284 de la Procuración General de la Provincia, se solicitó que fueran el Cuerpo de Investigadores Fiscales (CIF) y la UGAP los organismos que asumieran la responsabilidad de llevar a cabo las pericias en el lugar para esclarecer las circunstancias del hecho.
Según la información publicada por El Tribuno, el cuerpo del sargento fue enviado hacia el Servicio de Tanatología Forense del CIF, para que le realizaran una autopsia y, así, establecer cuál fue la causa detrás de la muerte. Como parte de las medidas iniciales, las autoridades ordenaron que se secuestraran el arma reglamentaria y el teléfono celular de Arias, los cuales permanecen bajo estricta cadena de custodia. Además, se tomaron declaraciones testimoniales de los familiares presentes en el lugar del hallazgo.





