Reducir la grasa abdominal es uno de los objetivos más comunes al hacer ejercicio y cuidar la alimentación. Existen hábitos que, combinados con esfuerzo y constancia, ayudan a reducirla de manera efectiva. Aquí te dejamos 5 recomendaciones clave.
La alimentación juega un papel fundamental. Evitar los alimentos procesados, ricos en azúcares y grasas saturadas, es esencial para mantener el abdomen plano. Opta por una dieta balanceada, rica en proteínas, frutas y verduras.
El ejercicio cardiovascular también es crucial. Actividades como correr, nadar o montar en bicicleta incrementan la quema de calorías, ayudando a reducir la grasa en todo el cuerpo, incluyendo la zona abdominal. Intenta hacer al menos 30 minutos al día.
No olvides el entrenamiento de fuerza. Incorporar pesas o ejercicios con el propio peso corporal fortalece la musculatura y acelera el metabolismo, lo que favorece la pérdida de grasa. Además, mejora la firmeza del abdomen a medida que reduces la grasa.





