El pico máximo de la crecida se espera para este domingo al mediodía. Las autoridades están intensificando las medidas de seguridad para hacer frente a la situación.
La provincia de Salta, en el norte de Argentina, está en alerta por la crecida del río Pilcomayo, que ha alcanzado niveles críticos y afecta a varias comunidades. En las últimas horas, se confirmó el derrumbe de dos viviendas en Santa Victoria Este y sus alrededores, y una tercera casa corre riesgo de colapso.

El vocero indígena Hugo González informó que el nivel del agua alcanzó los 6,38 metros el miércoles pasado, descendiendo solo unos centímetros para el viernes. Esto ha dejado a más de 300 familias aisladas, especialmente en las localidades de Santa Victoria Este, La Puntana, La Curvita y Misión La Paz. González alertó que además de los daños a las viviendas, también están en riesgo los efectivos de Gendarmería Nacional y los trabajadores de la Aduana.

A pesar de los esfuerzos del gobierno provincial, que ha enviado alimentos, agua potable y colchones, los damnificados piden urgentemente la construcción de una “mega obra” para frenar la crecida del río. Los pobladores afirman que enfrentan graves dificultades para acceder a recursos básicos, y algunos ya no tienen qué comer.

El nivel del río sigue siendo preocupante, con una altura de 6,41 metros registrada en Misión La Paz. Este es uno de los lugares más afectados por el aislamiento total. Ante la creciente amenaza, se han iniciado evacuaciones preventivas en las comunidades de Hito 1 y Santa María, trasladando a los habitantes hacia La Curvita.

El gobernador Gustavo Sáenz ha convocado una reunión del Comité de Emergencia para coordinar las acciones necesarias. El secretario de Seguridad, Nicolás Avellaneda, realizó una inspección en helicóptero desde Misión La Paz hasta Hito 1, para evaluar el impacto de la crecida en el lado argentino y boliviano del río.

Este fenómeno ha sorprendido a las autoridades, ya que la crecida de este año no sigue los patrones de los años anteriores, y se teme que pueda superar el récord de 2018, cuando el río alcanzó los 7,28 metros y afectó a cerca de 20.000 personas.

ÚLTIMAS NOTICIAS