Un productor ganadero de Río Negro presentó una denuncia tras descubrir el robo de 60 cabezas de ganado en su establecimiento ubicado en el paraje El Cachi, sobre un terreno de 110 hectáreas. El propietario explicó que no había podido visitar su campo desde 2020 debido a las restricciones impuestas por la pandemia, y al regresar se encontró con su propiedad completamente vacía y sin ningún tipo de resguardo.
Una maniobra que se habría desarrollado en silencio durante varios meses terminó con la detención de cuatro hombres en Santiago del Estero, acusados de robar y faenar 60 cabezas de ganado pertenecientes a un productor de Río Negro. La Justicia estimó que el perjuicio económico asciende a unos 40 millones de pesos, mientras que la carne sustraída se comercializaba de manera informal a través de Facebook y estados de WhatsApp.
Todo comenzó con la denuncia de un productor de 50 años, dueño de un campo de 110 hectáreas en el paraje El Cachi, a unos 15 kilómetros de Ojo de Agua. El hombre no había visitado su predio desde el inicio de la pandemia en 2020 y decidió regresar tras recibir alertas de vecinos sobre movimientos sospechosos. Al arribar, constató la ausencia de vacas, terneros y toritos, denunciando la pérdida significativa de su rodeo.
Durante su ausencia, el campo había quedado al cuidado de un empleado llamado Farías, quien renunció hace algunos meses. Según relató el productor, el cuidador le había informado que varios animales habían muerto recientemente, aunque la investigación reveló que el ganado había sido destinado a la faena y venta ilegal de carne. La sospecha se confirmó cuando vecinos relataron que la carne estaba siendo ofrecida en redes sociales, lo que motivó la denuncia formal en la Comisaría Comunitaria N°31 de Ojo de Agua.
Con la intervención de la fiscal Norma Matach y la autorización de la jueza Érika Casagrande, se realizaron allanamientos en la zona a cargo de la comisaría local y la Sección Robo y Hurto, supervisados por el Departamento de Seguridad Ciudadana N°15. Durante los operativos fueron detenidos O.B. y D.M., y se secuestraron una camioneta y una escopeta como pruebas. Horas más tarde, D.A. y R.C. se presentaron voluntariamente y también quedaron detenidos. Con estas acciones, la Justicia considera desarticulada la organización, aunque continúa la recolección de pruebas para determinar el rol exacto de cada acusado.





