Dos trabajadores de una fábrica alimenticia contaron cómo lograron salir con vida del incendio y la fuerte explosión que sacudió el parque industrial de Ezeiza. La onda expansiva los arrojó varios metros y el fuego avanzó en segundos.
La explosión que se desató en el parque industrial de Ezeiza dejó una escena de caos, destrucción y testimonios que revelan la magnitud del siniestro. Entre ellos, el de Marcelo Ruiz y Gonzalo Araya, dos operarios de la fábrica de galletitas ParNor, quienes sobrevivieron milagrosamente a la onda expansiva y al avance del fuego.
Marcelo relató que, en el momento de la explosión, “voló como siete metros”. La fuerza del impacto lo arrojó contra el suelo, aturdido y sin poder ubicarse. A pocos metros, Gonzalo también intentaba recuperarse entre el humo y los escombros.
Ambos comenzaron a buscarse entre las llamas, temiendo lo peor. “Pensé que mi compañero estaba muerto”, dijo Marcelo, que logró hallarlo minutos después, aún conmocionado pero con vida.
Mientras los bomberos trabajaban para contener el incendio, los daños materiales ya evidenciaban la potencia del evento: paredes rajadas, techos colapsados, vidrios destruidos y estructuras deformadas por la temperatura.
A pesar del pánico y la destrucción, los dos operarios coinciden en una frase que se repite entre quienes estuvieron allí: “Fue un milagro salir vivos”.





