La cantante británica Dua Lipa sorprendió a los fanáticos del fútbol brasileño al aparecer en el Maracaná durante el clásico entre Flamengo y Fluminense, uno de los duelos más apasionantes del país. Su presencia en el estadio no había sido anunciada y tomó por sorpresa tanto a los hinchas como a los medios locales, que rápidamente comenzaron a difundir imágenes de la artista disfrutando del encuentro desde un sector preferencial.
El partido terminó en una noche amarga para Flamengo, que cayó ante su histórico rival en un resultado que generó descontento entre los torcedores. La presencia de Dua Lipa, lejos de pasar desapercibida, se volvió tema de conversación en redes sociales: muchos la tomaron como una especie de “cábala invertida”, una coincidencia desafortunada que terminó asociándose a la derrota. Otros, en cambio, celebraron que una figura internacional eligiera vivir en primera persona un clásico carioca, destacando la proyección cultural que genera un evento deportivo de tal magnitud.
Según testigos, la artista se mostró relajada, acompañada por un pequeño grupo de amigos y colaboradores. Aunque evitó el contacto directo con la prensa, saludó a algunos fanáticos que la reconocieron y se acercaron para pedirle fotos. La sorpresa fue tal que incluso algunos hinchas de ambos equipos aprovecharon para corear su nombre entre risas, convirtiendo el momento en un fenómeno viral.
Más allá de lo anecdótico, su visita expuso una vez más la capacidad del fútbol brasileño para atraer a personalidades del espectáculo internacional. En un contexto en el que los grandes clubes del país buscan reforzar su presencia global y convertirse en marcas con alcance mundial, la aparición de artistas del nivel de Dua Lipa funciona como un guiño cultural que trasciende el resultado deportivo.
La derrota de Flamengo, sin embargo, eclipsó en parte la inesperada visita. Con fuertes repercusiones internas y críticas hacia el rendimiento del equipo, la atención se dividió entre el análisis del partido y el “factor Dua Lipa”, que terminó sumándose a la narrativa popular que suele rodear a los clásicos más calientes del Brasil futbolero.
Para la artista, que se encuentra recorriendo Latinoamérica por compromisos profesionales, el paso por el Maracaná fue una oportunidad para conectarse con una de las grandes pasiones culturales del país. Para los hinchas, en cambio, fue un episodio inesperado que marcó una noche llena de emociones, frustración… y un toque de glamour internacional.





