El nuevo mecanismo reemplazará el registro manual y busca unificar datos, reducir ausencias injustificadas y agilizar las comunicaciones entre escuelas y el Gobierno porteño.
A partir de 2026, todas las escuelas de la Ciudad de Buenos Aires deberán utilizar un sistema digital obligatorio para registrar el presentismo docente. La medida implica abandonar las planillas tradicionales en papel y migrar a una plataforma centralizada que permitirá obtener información en tiempo real sobre cada institución educativa.
El Gobierno porteño sostiene que la digitalización facilitará el seguimiento de ausencias, reemplazos y licencias, además de mejorar la transparencia y la eficiencia administrativa. Según detallaron, el sistema permitirá saber de inmediato qué cursos quedan sin docentes y activar mecanismos de suplencias con mayor rapidez.
La iniciativa también busca reducir inconsistencias en los registros actuales, que varían según cada escuela y dificultan la elaboración de estadísticas confiables. Con la nueva herramienta, todas las instituciones deberán cargar la información diariamente, evitando demoras o errores que afectan la planificación del personal.
Directivos y supervisores recibirán capacitaciones específicas durante 2025 para garantizar una transición ordenada. Aunque algunos gremios expresaron reparos sobre el modo en que se implementará el control, el Gobierno remarcó que el objetivo principal es optimizar la organización interna y garantizar la continuidad pedagógica en las aulas.





