El sector minero proyecta un fuerte impacto económico si avanzan siete proyectos estratégicos que hoy concentran algunas de las mayores inversiones privadas del país. Estas iniciativas, ligadas al cobre y al litio, reúnen más de US$ 36.000 millones y se perfilan como candidatas a ingresar al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI).
Según explicó a LA NACION Roberto Cacciola, titular de la CAEM, solo cinco de estos proyectos ya alcanzan niveles de inversión que los vuelven elegibles para el régimen. Entre Los Azules, Rincón y Galán se contabilizan US$ 6.000 millones en inversiones aprobadas, mientras que Glencore presentó US$ 13.500 millones para El Pachón y Agua Rica. A esto se suma el proyecto Vicuña, que integra a Josemaría y Filo del Sol, con inversiones superiores a US$ 17.000 millones.
Desde el sector destacan que, además del volumen de capital comprometido, estos proyectos tienen un fuerte impacto laboral. En etapas de construcción demandan miles de trabajadores y, en operación, sostienen empleo calificado, encadenamientos industriales y servicios en regiones con escasas alternativas productivas.





