El club afrontará una temporada exigente con competencias locales e internacionales y un mercado de pases decisivo para el proyecto deportivo.
Boca Juniors ya proyecta un 2026 intenso, con un calendario que combinará torneos locales, compromisos internacionales y una planificación estratégica enfocada en volver a ser protagonista en el continente. Tras un 2025 irregular, la dirigencia apunta a reforzar el plantel y sostener un rumbo competitivo.
La temporada incluirá la disputa del torneo doméstico, copas nacionales y una nueva participación en la Copa Libertadores, competencia que aparece como el gran objetivo deportivo del año. El cuerpo técnico y la dirigencia coinciden en la necesidad de fortalecer puestos clave para afrontar la doble competencia.
En este contexto, el mercado de pases será determinante. Se espera la llegada de refuerzos con experiencia internacional y jerarquía, al mismo tiempo que se evaluarán posibles salidas para equilibrar el plantel y el presupuesto. El desafío será conformar un equipo competitivo sin descuidar el recambio generacional.





