La minería inició el año con señales claras de recuperación y se posiciona nuevamente como uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional. Según el último informe del INDEC, la producción minera registró un crecimiento interanual que confirma una tendencia positiva sostenida, en un contexto donde otros rubros productivos aún muestran un desempeño dispar.
El Índice de Producción Industrial Minero (IPI Minero) correspondiente a noviembre refleja avances tanto en la extracción de minerales metalíferos como no metalíferos, consolidando a la actividad como un motor relevante de generación de divisas, empleo y desarrollo regional. Este desempeño cobra especial importancia para provincias con tradición minera, donde la actividad tiene un impacto directo en las economías locales y en la cadena de valor asociada.
A este escenario se suma un factor estratégico: el renovado impulso del litio a nivel internacional. De acuerdo con un análisis del sector, los precios del litio volvieron a mostrar una tendencia alcista, impulsados por la creciente demanda global vinculada a la transición energética, la electromovilidad y el almacenamiento de energía. Para Argentina, que integra el llamado “triángulo del litio”, este contexto abre una ventana de oportunidad inédita.
Las proyecciones indican que el país podría cuadruplicar su producción de litio en los próximos años, a partir de nuevas inversiones, ampliaciones de proyectos existentes y la puesta en marcha de nuevas plantas productivas. En un mundo que demanda cada vez más minerales estratégicos, la combinación de recursos, capacidad productiva y crecimiento sostenido vuelve a ubicar a la minería en el centro de una agenda de desarrollo de largo plazo.





