Si bien la excarcelación de 24 presos políticos fue recibida como un gesto positivo, distintas organizaciones y referentes sociales advirtieron que se trata de una medida parcial. Según los registros actualizados, aún permanecen detenidas cientos de personas por causas vinculadas a protestas, actividad política o manifestaciones públicas.
Desde el ámbito de los derechos humanos subrayaron que las liberaciones se realizaron sin explicaciones públicas detalladas y reclamaron un proceso transparente, que incluya la revisión integral de los expedientes judiciales. Señalaron además que muchos detenidos continúan privados de la libertad sin acceso pleno a la defensa ni a juicios con garantías.
En este contexto, las excarcelaciones son interpretadas como un movimiento puntual dentro de una situación estructural más amplia, que sigue generando preocupación tanto a nivel interno como internacional. Las organizaciones insisten en que la liberación de presos políticos debe ser total y acompañada por reformas judiciales profundas.





