En el marco de una revisión integral de su política migratoria, Estados Unidos suspendió la entrega de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 países, una decisión que impacta a miles de personas en todo el mundo.
Entre los países alcanzados figuran Brasil y Uruguay, lo que provocó preocupación en la región por las consecuencias económicas, laborales y familiares que puede generar la medida.
Desde el Gobierno estadounidense indicaron que la suspensión no implica un cierre definitivo del sistema migratorio, sino una pausa para evaluar procedimientos. Mientras tanto, recomiendan a los solicitantes mantenerse informados a través de los canales oficiales y aguardar nuevas definiciones.





