El gendarme argentino arribó a Ezeiza durante la madrugada y protagonizó una escena cargada de emoción.
El regreso de Nahuel Gallo se concretó en las primeras horas del día, cuando el vuelo que lo trasladó aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Allí lo esperaban su esposa, su hijo y otros familiares, quienes lo recibieron tras más de un año de separación.
Durante su detención en Venezuela, el caso generó preocupación y pedidos de intervención desde distintos sectores políticos y sociales en Argentina. La falta de información oficial durante varios meses mantuvo la incertidumbre en torno a su situación.
Con su llegada al país, se cierra una etapa marcada por la tensión diplomática y comienza un proceso de recuperación personal, mientras continúan las repercusiones políticas del caso.





