El sistema educativo de Formosa, provincia gobernada desde hace décadas por Gildo Insfrán, quedó en el centro del debate luego de que una especialista en educación denunciara la existencia de prácticas de adoctrinamiento político en escuelas públicas.
Según explicó, algunas actividades escolares y materiales pedagógicos transmitirían mensajes vinculados con el discurso político dominante en la provincia, lo que podría influir en la formación de los alumnos.
La investigadora sostuvo que la educación pública debe garantizar neutralidad política y fomentar la diversidad de ideas para que los estudiantes desarrollen pensamiento crítico.
Las declaraciones reavivaron la discusión sobre el vínculo entre educación y política en la provincia, donde el modelo de gestión educativa ha sido objeto de debate en distintas oportunidades.





