La adquisición de Supermercados Libertad por parte de La Anónima generó inquietud entre los trabajadores y sus representantes, ante la falta de certezas sobre el futuro de los 1.800 empleados involucrados en la operación.
El cambio de control se produce en un contexto económico complejo, donde las empresas buscan optimizar costos y mejorar su competitividad. En este escenario, los gremios temen que la transición derive en recortes de personal, modificaciones en las condiciones laborales o reestructuraciones internas.
Representantes sindicales señalaron que es fundamental que el proceso se realice con transparencia y que se garanticen los derechos laborales vigentes. Además, reclamaron la apertura de instancias de diálogo con la nueva conducción para conocer el plan de negocios y su impacto en los trabajadores.
Por ahora, el proceso de integración avanza sin anuncios concretos por parte de la empresa compradora. La incertidumbre se mantiene entre los empleados, mientras se espera que en los próximos días se definan los pasos a seguir y se brinden mayores precisiones sobre el futuro de la operación.





