Entre las víctimas se encontraban dos menores de edad, quienes además de enfrentar duras condiciones laborales, recibían salarios muy bajos. Para agravar aún más la situación, el empleador les descontaba del pago el costo de los alimentos que les proporcionaba, dejando a estos trabajadores en una situación económica aún más precaria.
En Añatuya, Santiago del Estero, se detectó un grave caso de trata de personas con fines de explotación laboral. Diez trabajadores del carbón, incluyendo dos menores de edad, fueron hallados en condiciones deplorables: dormían sobre pallets en carpas improvisadas, sin acceso a baños ni servicios básicos, y percibían un salario de aproximadamente 150 mil pesos con solo un día de descanso semanal. La denuncia surgió tras un operativo de fiscalización realizado por la Dirección General Impositiva (DGI) y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) en tres predios rurales dedicados a la producción de carbón vegetal.
Los inspectores constataron que tanto los adultos como los menores vivían y trabajaban en condiciones insalubres y precarias, sin acceso a agua potable, energía eléctrica o instalaciones adecuadas. Además, los trabajadores tenían jornadas extensas, con solo cuatro días de descanso tras veinte días laborales, y a sus ya bajos salarios se les descontaban los alimentos que les proveía el empleador, agravando su situación económica. Esta situación evidencia un claro caso de explotación laboral y vulneración de derechos humanos.
Luego de reunir testimonios y evidencias, se realizó una denuncia penal ante el Juzgado Federal N° 1 de Santiago del Estero, donde se activó el Protocolo Único de Articulación para combatir la trata de personas. El operativo contó con la participación de varias entidades oficiales, como la Secretaría de Trabajo provincial y el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE). Además, ARCA mantiene canales de denuncia anónima disponibles las 24 horas para recibir reportes sobre explotación y trata de personas.





