El enfrentamiento mediático entre Anamá Ferreira y Elina Costantini tomó por sorpresa al ambiente del espectáculo. Lo que comenzó como un comentario fuera de cámara terminó en una acusación pública de “amarre”, mezclando farándula, espiritualidad y alta sociedad.

La exmodelo, conocida por su estilo frontal, aseguró que el empresario Eduardo Costantini “ya no es el mismo hombre” desde que está con Elina, a quien señaló como responsable de “una energía extraña” en su entorno.

“No tengo nada personal contra ella, pero siento que hay algo raro”, dijo Anamá, sin dar más detalles.

Entre la ironía y la incomodidad

Las declaraciones generaron sorpresa entre sus colegas. Algunos las tomaron con humor, mientras que otros consideraron que Ferreira cruzó un límite al hacer referencias esotéricas sobre la vida privada de una pareja.

En redes, usuarios se dividieron entre quienes defendieron a Anamá por “decir lo que muchos piensan” y quienes la criticaron por “difundir supersticiones sin pruebas”.

Desde el entorno de Elina Costantini restaron importancia al asunto y recordaron que la artista siempre se muestra serena frente a las polémicas. “Ella no necesita responder. La elegancia también es silencio”, señalaron fuentes cercanas.

Un nuevo capítulo de la farándula local

El episodio refleja una tendencia cada vez más frecuente en el espectáculo argentino: la mezcla de espiritualidad, redes sociales y conflictos personales, donde cada declaración se amplifica en minutos.

Mientras tanto, Anamá se mantiene firme en sus dichos y asegura que “no se arrepiente de hablar”.
El tema promete seguir dando que hablar en los programas de la tarde y las redes del espectáculo.

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