Moody’s evaluó positivamente la propuesta del “super RIGI”, pensada para incentivar inversiones de gran escala. El mecanismo ofrece condiciones especiales para proyectos considerados estratégicos. La calificadora entiende que puede mejorar el atractivo del país frente a inversores internacionales.
El análisis subraya la importancia de contar con marcos regulatorios claros y estables. En ese sentido, el nuevo régimen podría contribuir a reducir incertidumbres. Esto resulta clave para decisiones de inversión que implican horizontes prolongados.
Sin embargo, también se remarca que el éxito dependerá de factores macroeconómicos. La consistencia de las políticas y la estabilidad financiera serán determinantes. El respaldo de Moody’s se inscribe en esa evaluación más amplia.





