A cuatro años del femicidio de Agustina Fernández, el caso vuelve a poner en agenda la violencia de género. La joven, estudiante de Medicina, fue asesinada en Cipolletti en un hecho que conmocionó al país. Su historia sigue siendo un símbolo de una problemática estructural.
El autor del crimen, Pablo Parra, fue condenado a prisión perpetua tras ser hallado culpable. La investigación determinó que el ataque ocurrió en su vivienda, en un contexto de violencia hacia la víctima. El fallo marcó un precedente en la búsqueda de justicia.
Familiares y allegados continúan sosteniendo el reclamo de memoria y justicia. El caso se convirtió en un emblema en la lucha contra los femicidios. El aniversario renueva la exigencia de políticas efectivas para prevenir estas violencias.





