La causa judicial contra AstraZeneca y el Estado argentino se apoya en una serie de documentos médicos que buscan demostrar el daño sufrido por la demandante. Entre las pruebas centrales se encuentran la historia clínica, estudios médicos y certificados firmados por especialistas. Estos registros describen la evolución del cuadro desde la aplicación de la vacuna hasta la aparición de síntomas neurológicos severos.
Según el expediente, la paciente fue diagnosticada con síndrome de Guillain-Barré con cuadriparesia tras realizarse análisis, punción lumbar y estudios complementarios. Además, los informes médicos detallan tratamientos recibidos —como gammaglobulina y rehabilitación— y las secuelas permanentes que afectan su movilidad. Toda esta documentación será clave para que la Justicia determine si existe un vínculo causal entre la vacuna y el daño alegado.





