La provincia de Salta comenzó a cobrar las prestaciones sanitarias no urgentes a extranjeros no residentes a principios de 2024. La medida produjo una fuerte caída en la cantidad de pacientes provenientes de otros países atendidos en los hospitales públicos. En 2023 habían sido 31.561, mientras que en 2024 la cifra descendió a 77 y durante los primeros siete meses de 2026 se registraron apenas 10 casos.
Desde el Gobierno provincial destacaron que la reducción de la demanda permitió liberar camas y recursos para los residentes. El ministro de Salud salteño, Federico Mangione, sostuvo que la provincia pasó a contar con mayor disponibilidad para sus propios pacientes. También señaló que la medida habría terminado con los denominados “Tours de Salud” desde países limítrofes.
El ahorro generado por la menor cantidad de prestaciones a extranjeros fue destinado, según la provincia, a fortalecer el sistema sanitario. Entre las inversiones mencionadas aparecen 34 nuevas ambulancias y la compra de insumos hospitalarios. El esquema de Salta cobró relevancia luego de que el Gobierno nacional estableciera una regulación similar para extranjeros no residentes en hospitales nacionales.





