Unas 1.300 hectáreas de monte nativo fueron desmontadas en poco más de dos meses en una zona cercana a la ruta nacional 86, en jurisdicción de Tartagal. La superficie fue identificada mediante imágenes satelitales tomadas entre julio y septiembre, que muestran el avance de las topadoras.

Comunidades wichí y organizaciones ambientales reclaman explicaciones al Gobierno de Salta y buscan determinar quién autorizó las tareas. Greenpeace, la Fundación Asociana y representantes legales de comunidades indígenas habían solicitado informes a la Secretaría de Ambiente provincial, pero aseguran que todavía no obtuvieron respuestas.

El avance del desmonte también genera preocupación por la posible afectación de territorios y cementerios indígenas. Las organizaciones advierten además sobre daños a la vegetación y a elementos utilizados por las comunidades, como el chaguar, y cuestionan la falta de controles sobre la deforestación en la zona.

ÚLTIMAS NOTICIAS