La familia de Lautaro Flores, el joven de 20 años asesinado en Jujuy en julio, volvió a manifestarse para exigir justicia y solicitar que se revoque la prisión domiciliaria de Micaela Rivadeneira, imputada por el homicidio.

Lautaro fue apuñalado en el tórax el 26 de julio, luego de un partido de Gimnasia y Esgrima de Jujuy, y murió al día siguiente; su madre, Jorgelina Soto, cuestionó el beneficio concedido a la acusada y reclamó que permanezca detenida en un establecimiento penitenciario hasta el juicio oral.

En medio del reclamo, la mujer recordó a su hijo y habló de su nieta, que nació una semana después del crimen y representa un vínculo permanente con él, mientras la familia continúa reuniendo recursos para afrontar los gastos legales y avanzar en la búsqueda de justicia.

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