Integrantes de Greenpeace bloquearon una topadora que realizaba tareas de deforestación en una finca ubicada a unos 50 kilómetros de la ciudad de Orán. La intervención se produjo luego de que la organización detectara, mediante imágenes satelitales y sobrevuelos, el desmonte de unas 700 hectáreas.
Los activistas se interpusieron frente a la maquinaria, bloquearon sus palancas de manejo con un cepo y colocaron una faja de clausura con la inscripción “crimen ambiental”. También desplegaron un cartel con el mensaje “La Ley de Bosques no se toca”.
La protesta se realizó en rechazo a los cambios que impulsa el Gobierno nacional sobre la Ley 26.331 y al recorte de los fondos destinados a su aplicación. Según Greenpeace, el proyecto de Presupuesto 2027 contempla apenas el 4% de los recursos que establece la normativa.





